En nuestros pies se “reflejan”, a través de conexiones nerviosas y energéticas, todos los órganos de nuestro cuerpo. A través de los masajes, movimientos y presión aplicada sobre cada zona de la planta o el dorso de los pies, la reflexología busca recuperar el equilibrio del organismo en cuerpo, alma y espíritu. Reestablece el KIOHARA que es la energía vital de todo ser humano para la creencia oriental.